No todo problema del negocio se resuelve con el mismo tipo de financiamiento.
Elige un propósito para ver qué categorías de capital se suelen considerar. Es orientación educativa.
Comprar equipo
Se suelen considerar: financiamiento de equipo, préstamo a plazo, préstamo respaldado por la SBA, arrendamiento y, en algunos casos, línea de crédito.
Administrar el flujo de efectivo de corto plazo
Se suelen considerar: línea de crédito empresarial, tarjeta de crédito empresarial, financiamiento de facturas o factoraje, crédito de proveedor y, cuando aplica, microcrédito.
Comprar inventario
Se suelen considerar: línea de crédito, tarjeta empresarial, crédito de proveedor, financiamiento específico para inventario y, en ciertos casos, microcrédito.
Contratar empleados
Se suelen considerar: línea de crédito para cubrir la nómina inicial, préstamo a plazo, préstamo respaldado por la SBA y, cuando existe, capital propio del dueño.
Abrir una nueva ubicación
Se suelen considerar: préstamo a plazo, préstamo respaldado por la SBA (incluidos programas de real estate), financiamiento de equipo, arrendamiento, y capital propio o de inversionista.
Adquirir otro negocio
Se suelen considerar: préstamo respaldado por la SBA (7(a)), préstamo a plazo bancario, financiamiento por parte del vendedor (seller financing) y capital de inversionista.
Comprar bienes raíces comerciales
Se suelen considerar: financiamiento comercial de real estate (commercial RE financing) y programas específicos respaldados por la SBA (por ejemplo, el 504).
Financiar una expansión
Se suelen considerar: préstamo a plazo, préstamo respaldado por la SBA, línea de crédito, financiamiento de equipo y, en ciertos casos, capital de inversionista.
Cubrir un gasto inesperado
Se suelen considerar: reservas del negocio (idealmente antes que pedir prestado), línea de crédito ya establecida, tarjeta empresarial y, en ciertos casos, microcrédito de un CDFI.
Financiar un contrato grande
Se suelen considerar: línea de crédito, financiamiento de facturas o factoraje, préstamo a plazo y, en ciertos casos, financiamiento específico de contratos.
Refinanciar deuda existente
Se suelen considerar: préstamo a plazo, préstamo respaldado por la SBA (incluidos ciertos programas de refinanciamiento) y consolidación bancaria. Compara siempre el costo total, no solo la mensualidad.